Respiración

Por Myriam Alemán

La respiración es uno de esos procesos que ocurren de manera automática desde el sistema nervioso, normalmente no pensamos en ello como tampoco pensamos en la digestión, parpadear o en la circulación de la sangre. Sin embargo, la respiración es un proceso diferente porque podemos modificarla intencionadamente. Cambiando los patrones de respiración podemos cambiar nuestro estado de ánimo y sanar desde adentro.

Los efectos positivos de la respiración van más allá de la relajación. El poder de la respiración consciente genera beneficios sostenidos.

La respiración es un ejercicio que tiene el potencial para cambiar el Ph de nuestra sangre, en tan solo unos minutos, podemos transformar su acidez o alcalinidad. El mismo ejercicio puede activar el sistema digestivo, bajar el ritmo cardiaco, reducir los niveles de cortisol (hormona producida por la glándula suprarrenal que se libera como respuesta al estrés) y propiciar el correcto descanso. Asimismo el control de la respiración puede incluso inducir estados alterados de consciencia, similares a los efectos del LSD.

Aprender técnicas de respiración, es una poderosa herramienta para controlar la mente, el cuerpo, el sistema nervioso y el sistema endocrino (encargado de la secreción de hormonas).

La respiración fuera de control puede generar problemas digestivos, mareos, ataques de ansiedad, insomnio, etc.

El nervio vago recorre desde el tallo cerebral, pasando los principales órganos vitales hasta el piso pélvico, y es indispensable para la función del cerebro, corazón, hígado, pulmones y riñones. Su funcionamiento regula los estímulos del sistema nervioso y cada respiración activa al nervio vago. Mientras más profunda y lenta es la inhalación se mantiene en mejores condiciones su funcionamiento.

La respiración profunda también estimula la corteza prefrontal, donde se procesan habilidades cognitivas complejas como el lenguaje, la toma de decisiones, razonamiento, control de las emociones, interacciones sociales, auto observación y la planificación.

La respiración con intención nos permite relacionarnos mejor con otras personas, comunicarnos con eficacia y ser menos reactivos. La respiración mueve la energía para ayudarnos a depurar.

Todo huracán tiene un centro, el ojo del huracán. A su alrededor todo es caos, pero hay calma en su centro. La respiración controlada, debe tener es efecto en nosotros, atraernos nuestro centro, atraernos a la calma. Podemos observar los obstáculos que nos impiden ser la mejor versión de nosotros mismos.

Toma un momento para aclarar tu mente, buscar tu centro, tu corazón espiritual, el lugar donde reside tu esencia en paz. Alarga tu respiración, observa tus pensamientos y emociones, identifica dónde estás y trae presencia absoluta este momento, toma consciencia de tu potencial más alto. Sacude el polvo del sufrimiento, el dolor, la vergüenza, enojo y resentimiento. Permite que tu respiración limpie ese espacio en ti, observa dentro de ti, observa hacia adentro y escucha la sabiduría de tu corazón, despierta la fortaleza en ti, la alegría y la belleza. Obsérvate con claridad y respira la vida.